Skip to content
Catholic Herald flag

Madison Catholic Herald Archive (2001-2025)

Official newspaper of the Diocese of Madison, Wisconsin

  • News
    • Around the Diocese
    • State News
    • National-World
    • Obituaries
    • Older Editions
    • Diocese of Madison’s 75th anniversary
  • Bishop
    • Bishop Hying’s Columns
    • Bishop Hying’s Letters
    • Bishop’s Schedule
    • About Bishop Hying
    • About Bishop Morlino
    • About Bishop Bullock
  • Opinion
    • Editorial
    • Letters to the editor
    • Columns
    • Columns by name and author
  • Faith
    • Faith
    • Year of Faith
    • Faith Alive
  • Calendar
  • Obituaries
    • Clergy obituaries
    • Religious obituaries
    • Lay person obituaries
  • Multimedia
  • Advertising
    • Advertise with Us
      • Ad Policies
      • Ad Specifications
      • Classifieds Information
    • Rates & Specs (PDF)
    • Special Section Calendar (PDF)
  • About
    • About Us
    • Contact Us
    • Links
    • Catholic Herald Promotion Materials
    • Rates & Specs (PDF)
    • Subscriptions
  • Youth
  • Español
 
  • Home
  • Artículos en Español
  • Hablar y oír la verdad sobre la reforma de salud
  • Artículos en Español

Hablar y oír la verdad sobre la reforma de salud

On September 23, 2009
Obispo Robert C. Morlino

Bajo el libro del evangelio por Obispo Robert C. Morlino

Esta columna está dirigida a los fieles de la Diócesis de Madison. Cualquier circulación más amplia transgrede la intención del Obispo.

Queridos amigos,

Hace dos semanas tuve la suerte de regresar al campus de la Universidad de Notre Dame. Mientras estuve allí saqué partido de este regreso al lugar en que pasé algunos años enseñando filosofía y sirviendo al personal del Seminario Moreau (siempre recuerdo con cariño los 11 años que pasé en campus universitarios, en Notre Dame y otros más).

Las siguientes son las palabras que escogí para esa ocasión, al celebrar la Liturgia de las 10:00 a.m. en la Basílica del Sagrado Corazón del campus:

El Evangelio de hace algunas semanas (Mc 7:31-37) dirige nuestra atención a los sentidos del oído y el habla. El hombre del que habla el Evangelio tiene un impedimento para hablar y es sordo. Y esto tiene sentido porque, en muchas circunstancias las personas con dificultades para hablar tampoco puede oír, porque es a través del oído que uno aprende a hablar. (Esto explica por qué tenemos que estar atentos a lo que hay en la televisión mientras los niños aprenden a hablar: ¡ya que ellos pueden repetir algunas cosas en el peor de los momentos!)

Entonces, el oído y el habla, prácticamente, van de la mano. Y lo que deseamos es ambas capacidades. Eso es lo que Jesús le restituyó al hombre que era sordo y mudo en el Evangelio. El hombre no podía oír y no podía hablar, pero Jesús le dio el don de acabar con estos impedimentos. ¿Por qué? Para que su vida humana pudiera alcanzar una mayor plenitud, en primer lugar.

Hablar y oír la Verdad

El Señor ha hecho el oído para colocar en el cuerpo el deseo de la persona de oír la Verdad. El Señor hizo la boca, las cuerdas vocales y la lengua para corporizar el hecho que una persona está llamada, habiendo escuchado la Verdad sin impedimentos, a hablar la Verdad también sin impedimentos. El oído ha sido hecho para escuchar la Verdad y el habla para hablar la verdad. Y esto es lo primero.

Jesús nos ha dicho a todos en el Bautismo, la Confirmación y la Eucaristía, “¡Ábranse!” para que nuestros oídos, sin impedimento, escuchen la verdad, y nuestras bocas, también sin impedimento, hablen la verdad.

Existen dos tentaciones para todos nosotros: rechazar oír y hablar la Verdad. Una reciente encuesta señala que en cada 10 minutos de conversación se dicen por lo menos tres mentiras. Por lo menos tres mentiras cada diez minutos. Hay una tentación de usar la facultad de hablar contra los propósitos de Dios. El habla está puesta para decir la verdad. Y, de modo similar, muchos jóvenes están tentados a mentir frecuentemente; desafortunadamente, también en las relaciones de pareja. Conozco, por mi experiencia en el campus, una gran cantidad de historias en donde las relaciones no llegaron a buen término porque los muchachos y las muchachas se dijeron demasiadas mentiras.

Y esta tentación a mentir también puede llevar al plagio y al robo. Plagiar en los exámenes es mentir diciéndole al profesor que tú eres mejor de lo que en realidad eres en vez de trabajar duro para lograr la excelencia. La mentira y el plagio, para nuestros jóvenes en los años universitarios, son una gran tentación y, si uno se rinde, mientras más años tiene, peor es esta situación: hasta llegar al punto en que uno no puede recordar la cantidad de mentiras dichas.

Las mentiras para lograr la reforma de salud

Y aquí está el segundo punto: ¡tenemos muchos problemas en nuestra sociedad actual al respecto! Hay mucho impedimento para oír en nuestra sociedad y, como resultado, hay mucha incapacidad para hablar. Piensen por ejemplo en el debate sobre la reforma de salud.

De ambos lados del debate sobre esta reforma de salud se ha dicho, regularmente, mentiras. (Para una explicación sobre la enseñanza de la Iglesia sobre este asunto, ver mi columna en el Catholic Herald del 27 de agosto, “Seeking ethical health care reform”, En busca de una reforma ética de salud). Tantas personas parecen estar tan acostumbradas a oír mentiras que ya ni siquiera se dan cuenta. Y entonces, dependiendo del punto de vista, asisten a encuentros en los pueblos en donde se gritan esas mentiras mutuamente y, con frecuencia, al final no logran nada.

Cuando los oídos no están enfocados para escuchar la verdad y la boca ya no lo está para hablar la verdad, la comunicación se vuelve inútil. Las personas se reúnen, se gritan unas a otras, y lo único que se logra es que al final de la noche ninguna persona mate a otra. Y esa parece ser la única meta: “tuvimos una reunión en el pueblo y nadie fue asesinado: ¡Eso sí que está bien!”

El filósofo Emmanuel Kant decía que todo el mundo miente siempre, que la mentira es insignificante porque la gente solo puede “salirse con la suya” con una mentira y hacerla creíble si la mayoría dice la verdad y presume que lo que le dicen es también la verdad. Si todo el mundo supiera que todos los demás estaban mintiendo todo el tiempo, estaríamos acabados. Y sin embargo, parece que sí sabemos que muchos están mintiendo todo el tiempo y simplemente lo permitimos, y nos quedamos contentos por no habernos matado mientras se presentaban los argumentos.

Este no es el mundo que los grandes hombres y mujeres de Notre Dame quieren construir para sus hijos y nietos, y no es el mundo que cualquiera de nosotros quiere para nosotros mismos. Y este es el segundo punto: tenemos demasiados problemas en esta área de la sociedad. Necesitamos trabajar activamente para buscar oír la Verdad nuevamente y hablar la Verdad también.

Darle un trato preferencial a los pobres

El tercer punto se relaciona con la segunda lectura de hace dos domingos (Santiago 2:1-5) en la que Jesús habla sobre cómo debemos tratar a nuestros hermanos y hermanas: los ricos y poderosos y los pobres y débiles. Y está claro que nuestra fe cristiana siempre ha precisado que debemos darle un trato preferencial a los pobres.

Cada uno de nosotros está llamado a ser “Efatá” hoy. Cada uno de nosotros está llamado a oír la Verdad que afirma que es importante cuidar del pobre, del enfermo, del solitario, del oprimido y del indefenso. Tenemos que oír la Verdad y luego salir para hablar esa Verdad: ¡especialmente a través de nuestras acciones!

Ustedes, mis hermanos y hermanas, son los que tienen que ser “Jesús”, diciendo “Efatá” a nuestra sociedad y a nuestro mundo. Tienen que decirle al mundo “ábranse” para oír la Verdad, para hablar la verdad. Esa es la misión que aparece en las lecturas de hace algunos domingos, lo que es claro para el pensamiento de nuestra fe cristiana. Ustedes se convierten en Jesús al proclamar “¡ábranse!”

Quiero reiterar aquí lo que dije al terminar mi homilía en la Basílica, es decir, primeramente que quiero mucho a mi hermano Monseñor Darcy que es el Obispo de Fort Wayne-South Bend; y que quiero mucho también a los sacerdotes de la Santa Cruz y a la comunidad, con quienes regreso en el tiempo un buen trecho. Y quiero muchísimo a los estudiantes; y por eso volví al campus en estos días.

Y, finalmente, como les dije a los estudiantes y les digo ahora: al asumir la misión de ser “Efatá”, con Cristo y como Cristo, ¡no permitan que nadie ni ninguna ideología minen su determinación de ser siempre y de modo indudable pro-vida! Nuestra opción preferencial por los pobres tiene que asegurar primero la vida de los más vulnerables entre nosotros. Esa es la base de lo que realmente significa “Efatá”. Y si permanecemos de manera indudable siendo pro-vidas, sólo entonces lograremos la vida plena y la alegría que Jesucristo quiere para cada uno de ustedes benditos. ¡Porque cada uno de ustedes es en realidad bendecido!

¡Alabado sea Jesucristo!

Share this:

  • Share on Facebook (Opens in new window) Facebook
  • Share on X (Opens in new window) X
In Artículos en EspañolIn bautismo , confirmacion , eucaristia pecado , evangelio , Notre Dame , oir , reforma de salud , verdad

Post navigation

Speaker addresses why — and how — to fight moral relativism
Thirty-five years a priest, 10 years a bishop

This webite, madisoncatholicheraldarchive.org, covers Catholic Herald content from October 11, 2001 to September 18, 2008 (HTML-based website) and September 19, 2008 to October 8, 2025 (WordPress-based website).

To view content prior to 9/19/2008, browse our older editions (FreeFind site search no longer available).

To search content from 9/19/2008 to 10/8/2025, use the search box above.

For newer content, please visit madisoncatholicherald.org (FAITH Catholic-based website).

e-Edition:

click to go to the Catholic Herald e-Edition

Access our e-Edition here. For more information, contact the Catholic Herald office at 608-821-3070 or email: [email protected]

Most popular:

  • Priest announcement
  • Msgr. William DeBock, pastor emeritus, dies
  • The ‘expendable children’
  • Msgr. DeBock celebrates 60th jubilee as priest
  • Brighten your own island by the virtue of kindness

Bishop Hying’s videos:

'A Moment with the Bishop' videos on YouTube

Promote the Catholic Herald:

click for Catholic Herald promotion materials

Click here for information and materials to promote the Catholic Herald in your parish.

RSS feeds

RSS feed

You May Like

  • Artículos en Español
Lorianne Aubut, Para el Catholic Herald
On April 26, 2023April 25, 2023

Holy Redeemer ofrece un via Crucis viviente para el Viernes Santo

  • Artículos en Español
Obispo Robert C. Morlino
On May 26, 2011

Dios obra en nosotros a través del Espíritu Santo

  • Artículos en Español
--
On January 24, 2024January 22, 2024

El Congreso Eucarístico Nacional viene a Indianápolis, Parte 1

  • Artículos en Español
Obispo Robert C. Morlino
On October 25, 2012

Cuidando el cuerpo – y el alma

  • Artículos en Español
Bishop Donald J. Hying
On September 24, 2025September 22, 2025

Escoge el amor en vez del odio y el mal

  • Artículos en Español
Obispo Robert C. Morlino
On December 20, 2012

Lo que pasó en Connecticut

  • Catholic Herald on Facebook

Copyright © 2001-2025 Diocese of Madison, Catholic Herald. All rights reserved.
Website created by Leemark.com and Catholic Herald staff using Telegram theme.