Skip to content
Catholic Herald flag

Madison Catholic Herald Archive (2001-2025)

Official newspaper of the Diocese of Madison, Wisconsin

  • News
    • Around the Diocese
    • State News
    • National-World
    • Obituaries
    • Older Editions
    • Diocese of Madison’s 75th anniversary
  • Bishop
    • Bishop Hying’s Columns
    • Bishop Hying’s Letters
    • Bishop’s Schedule
    • About Bishop Hying
    • About Bishop Morlino
    • About Bishop Bullock
  • Opinion
    • Editorial
    • Letters to the editor
    • Columns
    • Columns by name and author
  • Faith
    • Faith
    • Year of Faith
    • Faith Alive
  • Calendar
  • Obituaries
    • Clergy obituaries
    • Religious obituaries
    • Lay person obituaries
  • Multimedia
  • Advertising
    • Advertise with Us
      • Ad Policies
      • Ad Specifications
      • Classifieds Information
    • Rates & Specs (PDF)
    • Special Section Calendar (PDF)
  • About
    • About Us
    • Contact Us
    • Links
    • Catholic Herald Promotion Materials
    • Rates & Specs (PDF)
    • Subscriptions
  • Youth
  • Español
 
  • Home
  • Artículos en Español
  • Soñando con una verdadera Navidad “verde”
  • Artículos en Español

Soñando con una verdadera Navidad “verde”

On December 24, 2009
Obispo Robert C. Morlino

Bajo el libro del evangelio por Obispo Robert C. Morlino

Esta columna está dirigida a los fieles de la Diócesis de Madison. Cualquier circulación más amplia transgrede la intención del Obispo.

Queridos amigos:

Mientras escuchamos los sonidos de “I’m Dreaming of a White Christmas” (Estoy soñando con una blanca Navidad) que se oye por todos lados en estos días, la atención nacional e incluso global se ha concentrado en los asuntos “verdes” relacionados con los eventos de Copenhage, Dinamarca, en la Cumbre sobre el Cambio Climático.

Muchos comentaristas han resaltado en estos días pasados que el Papa y el Vaticano han apoyado la agencia de esta Cumbre. El Jefe de la Delegación del Vaticano era el Nuncio Apostólico ante la ONU, Mons. Celestino Migliore, quien ha disertado sobre Santa Teresa de Lisieux aquí en Madison en la primavera de 2008. En Copenhage, el Arzobispo Migliore se refirió varias veces al pensamiento del Papa Benedicto y a la enseñanza de la Iglesia con respecto al cuidado responsable del medio ambiente.

El respeto por la naturaleza está enraizado en el respeto a toda vida

La degradación o desfiguración del medio ambiente con certeza es uno de los “pecados sociales” de nuestro tiempo. En su exhortación apostólica de 1984 “Reconciliación y penitencia” luego del Sínodo General de los Obispos en Roma, el Venerable Papa Juan Pablo Magno destacaba que, al final de cuentas, todos los pecados sociales tienen sus raíces en el pecado personal. Se desarrolla una dinámica en la que las personas y los grupos cometen pecados personales que derivan en un pecado social: ya sea discriminación, contaminación ambiental o una cultura con tendencia al aborto.

Aplicando esta perspectiva, el Arzobispo Migliore destacó, a nombre del Papa Benedicto, que los individuos tratan al medio ambiente como se tratan ellos mismos, en relación a su propia naturaleza humana. El respeto por la naturaleza, en términos de cambio climático, exige, en primer lugar, el respeto por la propia naturaleza humana, la propia ecología.

El asesinato de los no nacidos mediante el aborto para la investigación con células estaminales embrionarios, o el desecho de los ancianos y los enfermos en nombre de una “muerte misericordiosa” o el suicidio asistido, son todos graves pecados personales contra la ecología humana, que puede luego conspirar y llegar a convertirse en gravísimos pecados sociales. Como uno trata su propia naturaleza humana, así tratará la naturaleza ecológica. Al final de cuentas, en términos de la naturaleza humana y en términos de la ecología de la naturaleza, está la misma cultura de la vida que es una meta valiosa, en vez de la cultura de muerte que se escoge con frecuencia.

En Navidad, Jesús tomó nuestra naturaleza humana

En Navidad, Jesús tomó nuestra naturaleza humana y así la definió, ya que Él es Dios, y también la santificó. Nada de lo que Jesús ha asumido de nuestra naturaleza humana dejó de ser salvado y divinizado, excepto el pecado. Ésta es la esencia de la celebración de Navidad: ser humano significa ser como Cristo, quien tomó nuestra naturaleza humana y, para nuestro bien, se hizo obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

El humilde bebé que contemplamos en el pesebre es un signo de lo alto a que la naturaleza humana puede llegar: es decir, la resurrección a través del sufrimiento y la muerte. Todo esto está contenido en este único y gran misterio de la Navidad. El asumir la naturaleza humana por parte de Cristo fue, en sí mismo, un acto de sacrificio sacerdotal, porque al hacerlo, Jesús asumió la necesidad del sufrimiento y la muerte. (¡El misterio de la Navidad “explota” con muchas dimensiones y facetas!“)

El respeto por la creación nos lleva a su Autor

Aquellos de nosotros que buscamos vivir verdaderamente de acuerdo al misterio de la Navidad tenemos que vivir el más profundo respeto por nosotros mismos y los demás que comparten la naturaleza humana, desde la concepción hasta la muerte natural.

Este respeto está por encima del medio ambiente, que es el don de Dios para sostener nuestra vida. Además, el medio ambiente, la creación de Dios, tiene que ser preservada de la degradación y el maltrato, porque en su belleza natural, la creación, por analogía, nos lleva a su Autor, que es el único y verdadero Dios, Padre de todos nosotros.

Nuestro respeto por la naturaleza sigue naturalmente a nuestro respeto por la propia naturaleza humana: respeto que se basa en que la verdad de la naturaleza humana es definida por Jesucristo, que esta naturaleza ha sido, de hecho, divinizada en todos sus aspectos, con excepción del pecado.

Así que tal vez la frase “verde Navidad” puede ser usada para indicar una dimensión de la verdad que surge del misterio de la Navidad. Respecto a la naturaleza humana, el bello villancico “Hark, the Herald Angels Sing” (Hark, el canto de los ángeles heraldo) resume maravillosamente esto cuando se dice que Jesús “está contento como hombre con el hombre para habitar, Jesús o Emmanuel”, Jesús como Dios-con-nosotros.

La Navidad es tiempo para dar

Así que, una vez más, como discípulos de Jesús, necesitamos decirnos unos a otros (y los tiempos económicos difíciles lo hacen mucho más fácil) que la Navidad no son solo regalos, ni solo recibir. La Navidad es tiempo para dar, dar en primer lugar el mejor regalo que podemos darle a todos los seres humanos, que es amor y respeto.

La Navidad también es amor y respeto por la creación que nos rodea, por la naturaleza ecológica que, por su belleza, nos hace caer de rodillas ante su Creador, que la ha diseñado como su regalo especial para que la vida humana esté siempre adecuadamente nutrida.

Detener la desfiguración del medio ambiente depende de detener la desfiguración de nuestra naturaleza humana. Esta es la enseñanza de nuestra Iglesia sobre los asuntos “verdes”. Y esta enseñanza de nuestra Iglesia sobre las cuestiones “verdes” está mucho más enraizada en el misterio de la Navidad, que estamos llamados a celebrar con alegría en estos días.

Que el Señor los bendiga a todos ustedes, sus familias y sus seres queridos con la alegría, el amor y la paz de la Navidad, y que las bendiciones de la salud, la seguridad, y sobre todo y primeramente una fe más profunda, los acompañen a todos en este año nuevo. Recemos uno por el otro y por nuestro país mientras caminamos hacia el 2010.

Gracias por leer esto y que Dios los bendiga. ¡Cristo nace! ¡Glorifíquenlo!

Share this:

  • Share on Facebook (Opens in new window) Facebook
  • Share on X (Opens in new window) X
In Artículos en EspañolIn blanca navidad , cambio climatico , creacion , migliore , naturaleza , navidad , papa , respeto , vaticano , white Christmas

Post navigation

Teacher appreciated participating in contest
The greatest gift of all

This webite, madisoncatholicheraldarchive.org, covers Catholic Herald content from October 11, 2001 to September 18, 2008 (HTML-based website) and September 19, 2008 to October 8, 2025 (WordPress-based website).

To view content prior to 9/19/2008, browse our older editions (FreeFind site search no longer available).

To search content from 9/19/2008 to 10/8/2025, use the search box above.

For newer content, please visit madisoncatholicherald.org (FAITH Catholic-based website).

e-Edition:

click to go to the Catholic Herald e-Edition

Access our e-Edition here. For more information, contact the Catholic Herald office at 608-821-3070 or email: [email protected]

Most popular:

  • Making truthful choices of conscience
  • Your guide to our local fish fries
  • Priest appointments announced
  • ‘Our Faith Stories’ at St. Ann Parish
  • Edgewood hosts panel on women in journalism

Bishop Hying’s videos:

'A Moment with the Bishop' videos on YouTube

Promote the Catholic Herald:

click for Catholic Herald promotion materials

Click here for information and materials to promote the Catholic Herald in your parish.

RSS feeds

RSS feed

You May Like

  • Artículos en Español
Lise Alves, Catholic News Service
On July 24, 2013

400,000 enfrentan viento, lluvia en Misa de apertura de JMJ en playa Copacabana

  • Artículos en Español
Obispo Robert C. Morlino
On November 30, 2011

Agradeciendo en el Día de Acción de Gracias

  • Artículos en Español
--
On October 7, 2021January 21, 2022

Catequesis y Evangelización, Parte 1

  • Artículos en Español
  • Bishop Morlino's Columns
Obispo Robert C Morlino
On October 16, 2008December 20, 2023

¿Voto por un candidato que sea pro-escogencia?

  • Artículos en Español
Obispo Robert C. Morlino
On June 5, 2014

La importancia de la Ascensión

  • Artículos en Español
Obispo Robert C. Morlino
On April 14, 2011

El Estado necesita la “curación de Resurrección

  • Catholic Herald on Facebook

Copyright © 2001-2025 Diocese of Madison, Catholic Herald. All rights reserved.
Website created by Leemark.com and Catholic Herald staff using Telegram theme.