Este pasado mes de julio tuve la oportunidad de compartir con más de 45 adolescentes de mi parroquia, más otros adolescentes de otras parroquiales, los cuales asistieron al campamento misionero diocesano “El amor comienza aquí” o también conocido como Love Begins Here (LBH).
Este campamento de verano ofrece oportunidades de misión y servicio hacia nuestros vecinos necesitados en toda la diócesis.
Como líder misionera tuve la oportunidad de vivir la experiencia de cuatro días con otros adultos líderes misioneros y no ser tan solo la “chaperona” o voluntaria con un grupo de adolescentes, sino que también pude ser un ejemplo de servicio y testigo del amor de Dios ente todos los jóvenes que asistieron.
Este campamento está abierto para todas las parroquias que quieran participar y para todos adolescentes que quieran vivir una experiencia única de misión y servicio centrado en la fe, centrado en Cristo y centrado en las enseñanzas de Santa Madre Teresa de Calcuta.
“El amor comienza aquí” tiene como su misión servir a los vecinos primero, hacer cosas pequeñas con gran amor, y ser discípulos misioneros compartiendo la alegría del Evangelio con las personas a quienes sirven.
Durante la semana, los adolescentes tienen la oportunidad de 1) servir a las personas y a las organizaciones más necesitadas, 2) hacer nuevos amigos, 3) disfrutar de actividades divertidas como ir a la piscina, 4) y comer deliciosas comidas preparadas por los mismos jóvenes misioneros.
Dentro de mi experiencia personal, mis mejores momentos fueron: compartir con los adolescentes de camino a los lugares de servicio, servir y orar por cada persona que conocimos y sus intenciones personales, platicar con los jóvenes de mi parroquia sobre sus experiencias, e ir a la Santa Misa cada día, más hacer adoración eucarística.
En realidad, que cada momento del campamento misionero es una oportunidad para despejarse del “uno mismo” y apegarse a Cristo en el servicio.
Quiero aprovechar para invitar a cada familia a que considere enviar a sus hijos o hijas adolescentes (de 12 a 18 años) para que participen de este campamento único y especial el próximo verano y cada verano.
En todo momento los jóvenes son cuidados, atendidos, y escuchados. Durante el campamento comemos bien y dormimos bien (aunque sea por menos horas).
Todos los líderes misioneros están al servicio de los jóvenes y los jóvenes están al servicio de los demás.
Creo que “El amor comienza aquí” o Love Begins Here (LBH) es otra manera de ir y hacer discípulos donde los jóvenes tienen un encuentro con Cristo y con los demás y aprenden a cuidar y amar al vecino.
Para más información sobre “El amor comienza aquí” o Love Begins Here vaya a madisondiocese.org/lovebeginshere.
Y a inicios de cada año (en enero) verifique con su parroquia para ver si llevará adolescentes al campamento.
Para platicar con alguien en español, puede comunicarse con la Oficina del Ministerio Hispano en la diócesis madisondiocese.org/ministerio-hispano.
